Y como toda gran aventura, comienza con un gran principio: el viaje.
¿Cómo llegar hasta Suecia? Lo primero que se viene a la cabeza es en avión, evidentemente. Pero hay algo a tener en cuenta:
¡Exacto! El pequeño R2 no se puede quedar huérfano, ¡así que se viene conmigo!
Así que, en coche, lo primero que a uno se le ocurre es:
Como segundo factor a tener en cuenta está aquel en el que seguro os habéis fijado: 33 horas. 33. HORAS. Conduciendo.
Una cosa es que pueda salir en los anuncios de BMW con su "me gusta conducir", pero... ¡33 horas!
Por suerte, me dijeron que hay otra posibilidad: existe un tren que sale desde Lörrach, Suiza, y que transporta el coche (y a mi, claro) hasta Hamburg, en el norte de Alemania.
¡Viva ese tren!
http://www.bahn.com/i/view/GBR/en/prices/europe/motorail.shtml
Y desde Hamburg, sólo tengo que coger un ferry que sale desde Kiel, y me deja en Göteborg, a sólo una hora y media de Skövde.
De esta manera, sólo (sólo...) tengo que conducir 18 horas. Además, otra ventaja es que tanto el tren como el ferry viajan de noche, ¡así que puedo descansar tranquilamente mientras me sigo moviendo!

